Más de 1.000 millones de personas en el mundo comen todos los días utilizando palillos en lugar de los cubiertos que acostumbramos a utilizar en Occidente. Esto significa que 20% de la población total del planeta utiliza palillos, localizada principalmente en China, Japón, Korea, Vietnam y Taiwan. Se estima que el uso de los palillos se originó en China entre los años 2000 y 1000 antes de Cristo, durante la época de la Dinastía Shang.
Los palillos se conocen con diferentes nombres, según en qué país te encuentres. En China se conocen como kuàizi (筷子) mientras que en Japón se llaman hashi (箸).
De un modo parecido a como ocurre con los cubiertos occidentales, existen palillos de un amplio abanico de materiales y calidades diferentes. Los palillos de más baja calidad son los que se fabrican con madera. En muchos casos se trata de palillos de usar y tirar y en cualquier restaurante asiático te los proporcionarán de forma gratuita. En un nivel intermedio nos encontramos con palillos fabricados de plástico o de metal. Normalmente este tipo de palillos suelen estar decorados con dibujos o con otros tipos de motivos. Por último, existen palillos muy exóticos y lujosos fabricados con materiales tales como marfil, oro o plata.
A la hora de utilizar palillos para comer debes tener en cuenta algunas normas de etiqueta generales. Lo primero de todo es no utilizar los palillos para hacer ruidos o jugar con ellos, al igual que según las normas occidentales. Otras normas de etiqueta son: no chupar los palillos excesivamente, no pinchar los alimentos con los palillos sino simplemente sujetarlos y utilizar los palillos del revés si necesitas mover algún alimento desde un plato común hasta tu plato -por motivos de higiene-.
Tampoco debes clavar los palillos en un bol de arroz como si acabases de conquistar el Polo Sur. Este gesto es un rito típico en los funerales de algunos países, por lo que no es nada aconsejable que lo pongas en práctica, especialmente si estás compartiendo mesa con personas asiáticas. En Japón se suele utilizar un pequeño utensilio llamado hashioki (箸置き) para dejar los palillos en la mesa cuando no se están utilizando y evitar que se manchen.
